#4 Heart research
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Esta semana es un lío. No tengo tiempo para nada, en la clínica estoy todos los días durante 9-11 horas, porque faltan médicos entonces hago horas extras. Cuando salgo del trabajo, la mayoría de las tiendas está cerrada, entonces voy a comer algo de chino cerca de mi piso. Al entrar me saluda una mujer de 60 años salteando la verdura. Sus ojos achinados son negros y siempre parece que sonríen. Aunque estoy cansado de cenar lo mismo todos los días, me gusta venir sólo para ver a una camarera que trabaja allí. En mi opinión tiene más o menos 25 años, es delgada, pálida con pelo largo y negro como el azabeche.
Esta semana es un lío. No tengo tiempo para nada, en la clínica estoy todos los días durante 9-11 horas, porque faltan médicos entonces hago horas extras. Cuando salgo del trabajo, la mayoría de las tiendas está cerrada, entonces voy a comer algo de chino cerca de mi piso. Al entrar me saluda una mujer de 60 años salteando la verdura. Sus ojos achinados son negros y siempre parece que sonríen. Aunque estoy cansado de cenar lo mismo todos los días, me gusta venir sólo para ver a una camarera que trabaja allí. En mi opinión tiene más o menos 25 años, es delgada, pálida con pelo largo y negro como el azabeche.
El sábado pasado otra vez me encontré con M. Fuimos a tomar una copa en uno de mis restaurantes favoritos en el centro de la ciudad. Allí me dijo que la semana que viene se iba de prácitcas a Alemania. No sé por qué, pero no me puse demasiado triste, estaba pensando en la camarera del bar. Después de dos horas nos despedimos y decidí llamar a uno de mis mejores amigos. El sábado por la noche es el único momento cuando puedo divertirme.
Nacho y yo nos conocemos de Salamanca, siempre íbamos juntos de juergas, organizábamos los mejores botellones y es él quien por primera vez me llamó Doctor Polo. Yo no quería volver al piso todavía, quedé con él en un pub para tomar unas cervezas y buscar a alguien interesante con quien podríamos pasar la noche. Después de la cuarta cerveza estábamos borrachos como una cuba y seguramente no atraíamos a nadie, nos fuimos a casa.
El día siguiente tuve una resaca enorme, pero a las 9 ya empecé a analizar los resultados de mis pacientes. Como dice Dalai Lama:
Para volverse próspero, una persona debe trabajar inicialmente muy duro, por lo que él o ella tiene que sacrificar mucho tiempo libre.
Un saludo.
Nacho y yo nos conocemos de Salamanca, siempre íbamos juntos de juergas, organizábamos los mejores botellones y es él quien por primera vez me llamó Doctor Polo. Yo no quería volver al piso todavía, quedé con él en un pub para tomar unas cervezas y buscar a alguien interesante con quien podríamos pasar la noche. Después de la cuarta cerveza estábamos borrachos como una cuba y seguramente no atraíamos a nadie, nos fuimos a casa.
El día siguiente tuve una resaca enorme, pero a las 9 ya empecé a analizar los resultados de mis pacientes. Como dice Dalai Lama:
Para volverse próspero, una persona debe trabajar inicialmente muy duro, por lo que él o ella tiene que sacrificar mucho tiempo libre.
Un saludo.
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